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lunes, 28 de febrero de 2011

Innovación en Educación: qué, cómo y para qué enseñar en nuestro tiempo

Como comentamos en entregas anteriores, la innovación y la creatividad son fenómenos complejos y las dificultades para comprenderlos varían en contextos específicos. Para el caso de la producción de bienes y servicios, la innovación está asociada a un impacto favorable en el mercado, que conlleva beneficios nuevos a quienes los consumen y ganancias adicionales para quienes los producen. Es fácil catalogar como tales los iPods y iPads de la compañía Apple o el pago de servicios públicos en línea en bancos públicos y privados. Pero, ¿qué ocurre cuando hacemos referencia a la creatividad y la innovación en educación?, ¿cómo se determina su impacto favorable en las personas y la sociedad?

Especialistas en el campo del comportamiento humano y la Educación coinciden en que se debe promover la creatividad en estudiantes y docentes. También, hay consenso en que se debe innovar la enseñanza para alcanzar ese propósito; es decir, es necesario innovar los sistemas y procesos educativos de manera tal que favorezcan, estimulen y potencien la creatividad de quienes intervienen en ellos: docentes y estudiantes. Esto implicaría que la innovación en Educación debe tener como resultado que las personas sean individual y socialmente funcionales y productivas a lo largo de sus vidas, y capaces de aprovechar los avances culturales y del conocimiento para beneficio propio y el desarrollo socioeconómico y cultural. En principio, este proceso garantizaría el avance sostenido o “progreso” individual y social. Desde esta perspectiva, la Educación es un medio, ya que las personas deben educarse para ser productivas y comportarse en concordancia con lo que se espera de ellas en los distintos ámbitos de la vida, en particular en el trabajo.

De igual forma, se espera que la Educación permita a las personas pensarse a sí mismas y al entorno para comprenderse y comprender el mundo, tomar mejores decisiones y ser “felices”, por lo que es un fin en sí misma. En consecuencia, tiene una doble intención: ser un medio y un fin en sí misma, por cuanto presupone, además de la construcción de un ser humano socialmente funcional y productivo, la posibilidad de acceder al conocimiento propio y encontrar sentido a la existencia, porque debe ser una experiencia que ofrezca la posibilidad de encausar la propia vida.

No olvidemos que el principal legado de la cultura es el lenguaje y la primera tarea de la educación moderna es, precisamente, la enseñanza de la lectura y la escritura. Gracias a la invención y desarrollo del lenguaje y los medios de comunicación, y a nuestra competencia para hablar, leer y escribir somos capaces de pensar y comunicarnos. Sin estas extraordinarias innovaciones socioculturales, el ser humano no hubiese sido posible y toda civilización inviable.

La doble intención de la Educación nos lleva a las viejas preguntas filosóficas sobre ella: ¿qué enseñar?, ¿para qué enseñar?, ¿cómo enseñar? La primera hace referencia al nivel epistemológico, que supone los conocimientos científicos y culturales socialmente relevantes; la segunda, al nivel ético pues implica los fines prácticos y últimos de la educación: vivir y convivir; la tercera, al nivel teórico-práctico porque involucra los marcos explicativos, métodos y actividades concretas de enseñanza para favorecer el aprendizaje, en atención a los fundamentos epistemológicos y los fines prácticos y últimos que soportan la vida en sociedad.

 Así las cosas, ¿cómo entendemos la innovación en Educación? A mi parecer, las preguntas problemáticas al respecto se relacionan con los niveles epistemológico y teórico-práctico, porque los fines persisten y sobreviven a los cambios de época. Una Educación que sólo sirva como medio es insuficiente, porque deshumaniza, resta sentido a la existencia y vuelve la vida infeliz y la convivencia imposible. Entendida como un fin en sí misma es inútil, porque desconoce el vínculo inherente entre el conocimiento de la realidad y la realidad, y nos recuerda la moraleja del mito del Rey Midas, a quien Dioniso ‒el dios del vino‒ le otorgó el poder de convertir en oro todo lo que tocara, sin percatarse que tal don implicaba el riesgo de morir de hambre y sed…

Determinar qué se debe enseñar y cómo enseñarlo es el principal desafío para innovar en Educación en nuestro tiempo. Mientras esto no esté claro, seguiremos presenciando como la inercia termina devorando innovaciones superficiales y cosméticas, que fortalecen y camuflan el conservadurismo, alejándonos de los cambios que realmente pondrían la Educación a la altura de los tiempos.

¿Qué les parece? ¿Qué se debe enseñar en la Sociedad de la Información y el Conocimiento? ¿Al amparo de qué teorías se debe sostener la práctica de la enseñanza para satisfacer las demandas educativas del presente? Manuel Castells nos da algunas ideas para responder a estas preguntas. Les recomiendo escuchar sus tesis, en el enlace a la conferencia que dictó en Costa Rica, en ocasión del IV Congreso de Administración de la Educación, disponible al final del artículo del mes de diciembre de 2010.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Innovar en educación desde la perspectiva de Manuel Castells

En ocasión del IV Congreso Internacional de Administración de la Educación que organizó la Escuela de Administración Educativa de la Universidad de Costa Rica, estuvo como conferencista de apertura el Dr. Manuel Castells. Como es usual, la relevancia de su pensamiento y su amplio bagaje como investigador fueron una invitación a reflexionar sobre diversos temas, en particular, sobre la innovación en el campo de la educación en el contexto de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Al respecto, revisó los supuestos sobre los cuales se ofrece la educación, a fin de esclarecer qué significa realmente “innovar” en educación en la actualidad.Uno de los aspectos que quisiera comentar fue la tesis del Dr. Castells que pese a que la educación es considerada un bien supremo y un tema prioritario en la agenda política global, el reconocimiento público de ella es limitado. Esto se evidencia, entre otras cosas, en los bajos presupuestos estatales para educación ‒en particular en los países más pobres del mundo‒ y en la figura del profesorado que se desdibuja en una trama ideológica de desprestigio y olvido. 

Quisiera agregar que es habitual que se responsabilice a ese colectivo de la baja calidad de la enseñanza y del pobre desempeño del estudiantado en áreas básicas como lecto-escritura, expresión oral y operaciones lógico-matemáticas simples, obviando con ello la complejidad del fenómeno educativo y la vulnerabilidad de la formación y el ejercicio de la profesión docente en nuestros días.Ante la paradoja entre una visión de la educación como “clave para el progreso” y el abandono financiero y administrativo generalizado, Castells opina que prevalecen desacuerdos sobre la práctica educativa y se hace un uso demagógico y “politiquero” de ella. A esto se debe sumar el atraso en términos de I+D en el campo, que impide que se genere nuevo conocimiento para innovar la práctica pedagógica y la administración de la educación. La consecuencia inevitable de esos vacíos es que se ensayen viejas fórmulas para mejorarla, que continúan fallando en todas las latitudes.

Al respecto, el Dr. Castells mencionó un caso extraordinario y digno de atención sobre las aplicaciones de la teoría del aprendizaje de Piaget en Suiza, que han fracasado en términos de la calidad de la enseñanza y el aprendizaje. Parte de la explicación de esto es que han imperado la improvisación y la “moda”, y que no existe una auténtica revisión científica de las teorías del aprendizaje como tales, ni de sus implicaciones pedagógicas y tecnológicas, organizativas y administrativas. El cambio en educación es uno de los desafíos científicos más importantes de nuestro tiempo; no obstante, hasta ahora no hay un sistema de construcción de conocimiento científico articulado local, regional y mundialmente que facilite la innovación y, en consecuencia, las transformaciones que tanto nos urgen…Entre las funciones históricas insustituibles de la Educación, Castells mencionó las siguientes:

a. La socialización secundaria, entendida como las pautas de comportamiento para vivir en sociedad que implica, a su vez, la formación de la personalidad.
b. La transmisión de valores y la legitimación social; es decir, los criterios para evaluar la práctica social.
c. La formación de la fuerza laboral, que presupone el aprendizaje de las habilidades básicas para el trabajo.
d. La selección y segregación social, porque la educación es el principal sistema de estratificación social, a partir del cual se reproducen las diferencias de clase, pero articulado con la lógica de la meritocracia. Los sistemas educativos crean mecanismos de selección social diversa, donde se reproduce la desigualdad, bajo la sombra de la corrección de la universalidad. Esto se manifiesta, especialmente, en la diferenciación entre la enseñanza privada y pública, en particular en América Latina.
e. La función de producir y desarrollar la generación de conocimiento y la capacidad de innovar. Una tarea esencial de la educación es recombinar la información para generar conocimiento e innovación. En ese proceso, paradójicamente, la criticidad es la base de la innovación en sistemas educativos homogéneos y de tendencia universal.


A criterio de Castells, esas funciones se han visto alteradas en la Sociedad Red debido al impacto de dos fenómenos de envergadura mundial que ocurrieron en la década de 1980: la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la Globalización. Argumentó que la particularidad de la nueva sociedad es que por primera vez en la historia ésta funciona como una estructura que responde a principios organizativos vinculados a esas tecnologías. Además, las TIC ampliaron el espectro económico hacia una globalidad donde el mercado es mundial y no local, pese a que se articula localmente.Para Castells, los cambios en educación son cruciales y deben empezar por un auténtico compromiso social y estatal, continúa con una nueva lógica organizativa-administrativa que supere la burocracia y culmina con la innovación de lo pedagógico, pues se deben crear organizaciones educativas donde sea posible “aprender a aprender” a lo largo del ciclo de vida. 


El aprendizaje debe ser un “aprendizaje de capacidades” para adquirir nuevos conocimientos, no contenidos como ocurre desde la Edad Media hasta hoy. Las personas deben ser capaces de adaptarse; para ello, es imprescindible desarrollar capacidades cognitivas de alto nivel y no la memoria, pues la información es barata y está disponible en Internet.Castells indicó que en la actualidad más del 80% de la población del planeta está conectada. En consecuencia, la brecha digital tiene que redefinirse en términos de la calidad de la conexión; pero, resuelto este problema, ¿qué ocurre cuando se tiene acceso a Internet? Los datos señalan que la reproducción de la desigualdad educativa se incrementa con el acceso a la Red de Redes, debido a que la capacidad de las personas para utilizar las herramientas digitales presupone niveles educativos medios y altos. En conclusión: Internet ha incrementado la desigualdad social, económica, laboral y cultural, porque profundiza y acentúa las desigualdades educativas. Una cosa es jugar juegos de vídeo por Internet, bajar música y vídeos, y utilizar el correo electrónico o participar en redes sociales; otra, utilizar ese medio como fuente de información para convertirla en conocimiento útil para incrementar la productividad y mejorar la calidad de vida.

En la Sociedad del Conocimiento y la Información la producción de conocimiento es fuente de poder, riqueza y desarrollo de las personas, y está directamente ligada a la capacidad de innovación, que se vincula con la posibilidad de experimentar y cambiar. Castells citó como ejemplo a Japón, ya que su desarrollo económico se dio a partir de la mejora de innovaciones hechas en otros países, lo que provocó una escasa capacidad de innovación propia y una economía basada en la producción barata de innovaciones ajenas. A su parecer, esa sociedad hoy tiene un bloqueo básico, porque la educación se basa en exámenes que están estratificados y determinados geográficamente. En ese país las personas no se forman para innovar y no hay conexión empresa-innovación. El resultado es obvio: si no hay innovación en esta nueva fase de la economía mundial, no hay desarrollo; si no hay desarrollo, la sociedad empieza a empobrecerse y los logros alcanzados se deterioran e, incluso, se revierten.Para el caso específico de la educación, Castells afirmó que la formación continuada de las personas vinculadas a ella es clave y esto quiere decir “formación virtual a distancia”. Que las personas puedan actualizarse es condición para el éxito ahora y en el futuro. Respecto de la Educación, considera que la formación más importante es la del profesorado, incluso más que la del estudiantado, pues su aprovechamiento depende de las capacidades y conocimientos de los primeros, en cuanto son practicantes de la enseñanza y propician el aprendizaje.Este señalamiento es importante, ya que la formación del profesorado y las personas profesionales de la educación se ha basado en “formación puntual” y fragmentada, y esto no es suficiente. La innovación, como comentamos en entregas anteriores, requiere de contextos propicios para que las personas adquieran conocimientos nuevos, sean creativas, y ensayen soluciones innovadoras para resolver viejos y nuevos problemas.

Creo que las principales conclusiones de las tesis comentadas son las siguientes:

1. Se debe abandonar la postura ideológico-política sobre la educación.
2. Es imprescindible aumentar la inversión real en educación.
3. Se debe revisar la formación profesional y en servicio del profesorado y el personal vinculado a la educación, en particular de quienes tienen a cargo su administración.
4. Es impostergable crear sistemas de producción de conocimiento científico en educación, para favorecer la innovación pedagógica y la gestión educativa.
5. Se deben contextualizar los hallazgos científicos relacionados con la enseñanza, el aprendizaje y la administración de la educación.


En los países en desarrollo las universidades juegan un papel esencial en la formación profesional y en la producción y distribución del conocimiento científico; por ello, deben convertirse en "semilleros de innovación". El nuevo papel de las facultades y escuelas de educación es responder a los puntos 3, 4 y 5, citados anteriormente. Sin embargo, el logro de esos esfuerzos sólo será posible con el apoyo estatal y privado para financiar los costos que implican la formación profesional de grado y posgrado, y la investigación de alto nivel. Sin un auténtico compromiso social con la educación que requerimos para enfrentar los desafíos de la Era de la Información es poco lo que pueden hacer individualmente docentes, personal administrativo y las familias. Se requiere un nuevo contrato social donde se garanticen los derechos de las personas a recibir una educación de alta calidad a lo largo de su ciclo de vida.

La calidad de la educación tiene como requisitos la dignificación de la profesión docente y la revaloración científica, económica y social de ella. Al igual que en el área de la salud, nuestras vidas están en manos de las personas profesionales de la educación. Cuando comprendamos la importancia que cobró esta profesión en nuestra Era, las soluciones y el cambio vendrán por añadidura porque solventaremos los requerimientos 1 y 2 del listado anterior. Innovar en educación es un compromiso social y una tarea compartida por diversos sectores y actores sociales: Estado, universidades, sector privado y familias tienen la responsabilidad en sus manos. Asumirla y actuar con prontitud son precondiciones del futuro de nuestra especie sobre la Tierra.

Cerramos el 2010 con el año con más tragedias naturales de las últimas tres décadas. Mientras Europa se congela tras tormentas de nieve sin precedentes, Argentina enfrenta uno de los veranos más calientes de su historia. El 29 de diciembre Buenos Aires estaba a 40 grados Celsius y en Polonia se registraron temperaturas de 30 grados Celsius bajo 0. Es innegable que no estamos haciendo bien las cosas… Sólo una ciudadanía educada es capaz de reflexión y de tomar conciencia de la responsabilidad social que hoy nos compete. Revertir las malas decisiones económicas, políticas y culturales del pasado reciente pasa, inevitablemente, por el acceso a educación de calidad a lo largo de la vida.

Sabemos con certeza que nuestras relaciones con la Naturaleza deben cambiar. También sabemos que deben cambiar los sistemas político-económicos que profundizan e incrementan la desigualdad y la injusticia social. Nuestra visión equivocada de la Naturaleza nos tiene sumidos en un caos climático, cuyas consecuencias comienzan a sentirse a lo largo y ancho del planeta con cientos de miles de vidas perdidas y afectadas, y costos multimillonarios. La economía perversa crece y nos roba lo mejor de nuestros logros civilizatorios, el genocidio y la guerra persisten en muchas regiones, en particular en Asia y África. La amenaza nuclear reapareció en el escenario bélico y los fundamentalismos de diversa factura perviven y se multiplican en todas las latitudes. Nuestra esperanza se encuentra en el sentido común y el aprovechamiento inteligente de los conocimientos científicos logrados hasta ahora. La sabiduría no es más que la combinación de estos ingredientes… sólo ella nos permitirá ver con claridad que en el bien común recae el bien individual y la educación es una de las formas más sencillas y efectivas de poner la sabiduría al alcance de todos.

En espera de que el 2011 sea un mejor año, estoy segura que la conferencia y la entrevista a Castells les resultarán tan interesantes y provechosas como a mí. Fue un privilegio contar con la presencia de una autoridad científica de su nivel y espero que podamos sacar el máximo provecho de sus ideas y hallazgos de investigación. Les deseo felices fiestas en unión de sus seres queridos y aprovecho esta oportunidad para agradecerles sus comentarios, aportes e ideas para reflexionar sobre la educación a lo largo del 2010.


ENTREVISTA DR. CASTELLS

jueves, 3 de enero de 2008

Condiciones para la creatividad y la innovación en la Sociedad del Conocimiento y la información

1. Introducción

En noviembre de 2007, nuestro país fue sede de dos eventos académicos de gran importancia que marcaron un “antes y un después” en la educación costarricense. El primero fue el III Congreso Internacional de Administración de la Educación, organizado por la Escuela de Administración Educativa de la Universidad de Costa Rica y por la Universidad Estatal a Distancia, que se llevó a cabo los días 12, 13 y 14 de noviembre y contó con la participación de expertos(as) nacionales y extranjeros(as) en el campo de la gestión de la educación. El segundo fue la visita del Dr. Manuel Castells para la celebración del 20 aniversario de la Fundación Omar Dengo el 15 de noviembre y al día siguiente, el 16 de noviembre, asistió a la entrega del Doctorado Honoris Causa que le otorgó la Universidad de Costa Rica por su trayectoria como investigador y su extraordinaria y extensa producción teórica y analítica sobre la Sociedad del Conocimiento y la Información.


En esta oportunidad voy a destacar la intervención de la Sra. Inger Hirvelä López en el III Congreso Internacional de Administración de la Educación, quien participó activamente como miembro del Parlamento en el proceso de transformación educativa y económica de Finlandia. País reconocido a nivel mundial por el grado de desarrollo educativo, económico y social que ha alcanzado en los últimos quince años. También, haré referencia a las conferencias que dictó el Dr. Castells en la Fundación Omar Dengo y en la Universidad de Costa Rica, tituladas respectivamente: El papel de la creatividad y la innovación en la Era del Conocimiento[1] e Internet y Sociedad[2]. Si les interesa ampliar sobre este tema, les recomiendo que revisen las entrevistas a la Sra. Hirvelä y al Dr. Castells que se publicaron en el Semanario Universidad No. 1739 del 22 al 28 de noviembre de 2007.


Debido a que tuve la oportunidad y el privilegio de participar en ambos eventos y de conocer, escuchar y conversar con la Sra. Hirvelä y el Dr. Castells, me pareció importante referirme a su pensamiento en este espacio, por la relevancia general para el país de su visita y por la vinculación de los temas que trataron con la creatividad y la innovación, especialmente en el ámbito educativo. Conocer a dos personas de ese relieve y factura intelectual y moral marcó también mi vida. Creo, al igual que muchas personas que también tuvieron la oportunidad de escucharlos y compartir con ellos, que sus aportes y conocimientos excedieron las expectativas, y que su humildad, accesibilidad y generosidad son ejemplares.


2. El “milagro” educativo de Finlandia

Finlandia apostó por la educación en la década de 1990, porque su sociedad y sus gobernantes se pusieron como meta convertirse en un país productor de alta tecnología. Desde el comienzo de la transformación del modelo educativo finlandés estuvo claro que apostar por la educación implicaba una fuerte y sostenida inversión, debido a que la calidad en cualquier sector o servicio de interés público requiere de recursos; pero, sobre todo, de un proyecto político claro e integral orientado hacia la calidad y el mejoramiento continuo en beneficio de todos.

Entre de las prioridades del sistema educativo de Finlandia para hacer la transición de una economía de la Era Industrial a una acorde con los requerimientos de la Era Postindustrial estuvieron la formación inicial y continua del profesorado y la dignificación salarial y social de la profesión docente. La infraestructura, la implementación de metodologías de enseñanza y aprendizaje constructivistas y una gestión descentraliza pero orientada por un marco de referencia nacional, también han sido factores claves para el logro del “milagro” educativo de ese país.

Finlandia invierte el 6% de su presupuesto nacional en la educación pública, que sumado a un riguroso sistema de selección de los estudiantes de educación, a una formación universitaria del profesorado de alto nivel, a la educación continua y a una excelente infraestructura y gestión, han dado como fruto los mejores indicadores educativos mundiales, así como una rápida conversión de la economía hacia la generación de conocimiento científico, la innovación y el desarrollo de tecnología de punta, especialmente en el sector de las telecomunicaciones y la telefonía móvil. Finlandia entendió que sin muy buenos maestros y profesores de preescolar, primaria, secundaria y universitarios, no era posible desarrollar científicos ni investigadores competentes.


Hace ya 14 años que el estudiantado de Finlandia obtiene los mejores puntajes en las pruebas PISA (Program for International Assessment Student), que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Sólo 2 de cada 100 alumnos repiten el año lectivo y únicamente el 5% de ellos abandonan sus estudios. Los finlandeses están entre los primeros lugares en lectura y ciencias y en matemáticas y resolución de problemas sólo los superan Hong Kong y Corea del Sur.

Finlandia es la evidencia de que un proyecto-país, donde la ciudadanía se compromete a pagar impuestos para financiar una educación pública de alto nivel logra resultados extraordinarios en el corto plazo. En la actualidad, Finlandia es una nación cuyo modelo educativo y estilo de desarrollo social y económico se estudian en otros países de todos los continentes. Si bien, como reitera la Sra. Hirvelä, Finlandia no es “el modelo educativo” ni una “receta mágica” para el desarrollo, tiene elementos que pueden ser útiles para esclarecer y orientar la toma de decisiones al respecto, especialmente en países que no logran “despegar” como los latinoamericanos en general y Costa Rica en particular.

Los países que asumen el desarrollo económico y social como un compromiso de “todos”, parecen tener más éxito que aquellos que dejan al mercado esa tarea, principalmente en el campo de la educación y la salud. Por razones obvias, esas áreas de la vida social no pueden dejarse en función del lucro ni en manos de los intereses particulares, máxime si se considera que son los pilares sobre los que se fundan la democracia y la paz social. Los costarricenses estamos hoy en una coyuntura que nos pone frente a decisiones cruciales: invertimos en escuelas, clínicas y hospitales o en cárceles y policías. Apostamos por la educación y la salud o por las armas para contener la inevitable violencia social producto de la inequidad, que ya nos golpea sin tregua. Creamos y sostenemos las bases para una economía perversa o apostamos por el desarrollo de la ciencia y la tecnología, aprovechando las mentes y la creatividad de nuestra ciudadanía.

Para Hirvelä el estímulo de la creatividad está asociado a una educación integral, que permita el desarrollo del pensamiento lógico-matemático, tanto como de áreas artísticas y estéticas, que se base en la comprensión de la información y de los procesos históricos para favorecer el desarrollo de una mentalidad autónoma y crítica, y la responsabilidad personal y social. La función y la razón de ser del sistema escolarizado público en nuestro tiempo es crear las condiciones para que todas las personas se desarrollen de manera exitosa en los niveles intelectual, psicológico y social. Por ello, la equidad es un principio básico en la educación: todas las personas, sin importar su condición económica, social, familiar o personal, deben acceder a una educación que permita su desarrollo y brinde oportunidades auténticas para sacar el mayor provecho del conocimiento, la información y la cultura.

Entre más educadas son las personas -salvo extrañas excepciones de orden patológico-, más posibilidades tienen de desarrollarse social, psicológica y económicamente. Entre más desarrollada y feliz es una persona mayores son las posibilidades reales de que sea creativa y productiva. Parece obvio, sin embargo es importante recordar que las sociedades eligen qué tipo de seres humanos promueven y es poco probable que la creatividad y la innovación se den en entornos de pobreza, incertidumbre, ignorancia, miedo, enfermedad, soledad y violencia. No educar a la población es un despilfarro social, porque hoy sabemos que el recurso más importante de un país son las personas. Poco hacemos con las riquezas y recursos naturales sin gente que sepa aprovecharlos de manera racional, responsable y sostenible.


3. La creatividad y la innovación en la Era de Internet

Para Castells la creatividad y la innovación siempre han sido fuentes esenciales para la construcción del sentido de la humanidad, así como para la producción del conocimiento y la generación de la riqueza. A su parecer, esta tendencia se acentúa en la Era de la Información, donde la economía se basa en el desarrollo del conocimiento científico y donde la producción, distribución y el uso del conocimiento simbólico son la base de los procesos productivos y sociales. Asimismo, cada vez más la cultura se organiza en redes, que requieren del uso intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para articular complejos y diversos sistemas de relaciones socioeconómicas locales e internacionales.

En nuestro tiempo, la creatividad como fuente de innovación ha abierto expectativas y posibilidades auténticas y falsas, porque se ha convertido en una especie de “ingrediente esencial”, que algunos “venden” a la usanza de magos y “encantadores de serpientes”. En este escenario hay confusión, por lo que se hace indispensable definir con precisión qué es la creatividad e identificar factores que la favorecen o limitan. Castells da algunas definiciones y características de la creatividad, como se desglosa a continuación:

Definiciones

1. La creatividad es la capacidad de crear y producir nuevos significados culturales, de sentido, científicos o funcionales.
2. Lo “nuevo” no se define a partir del creador, sino en términos de la relación entre lo creado y la creación de nuevos sentidos y prácticas humanas.
3. La creatividad produce valor tanto de cambio como de uso.
4. Creatividad e innovación son procesos mentales, que implican la activación del trabajo del cerebro enraizado en las redes neuronales, que se articulan con otros cerebros y con el entorno:


Características

1. La creatividad y la innovación se producen en un contexto cultural y al interior de redes de procesamiento simbólico contextuales, que organizan la interacción social y el contexto institucional.
2. Todo proceso mental se hace social al cruzar la frontera biológica de los individuos: la comunicación. El proceso de comunicación es el proceso central de la especie humana y ella depende de las tecnologías de la comunicación. La emergencia de medios de comunicación nuevos aportan formas de construcción y vehiculizan la creatividad y la innovación.
3. La creatividad es un acto gratuito y de autosatisfacción del creador. Se debe articular al deseo del creador.
4. Se pueden tener recompensas para la creatividad, pero no se le puede imponer. La innovación trabaja sobre la creatividad y la instrumentaliza hacia un resultado esperado.
5. La creatividad es altamente delicada, porque sin creatividad la innovación es recombinación de lo existente y tiene escasa capacidad de diferenciación entre producto y proceso y no agrega valor. Sin innovación la creatividad se agota en sí misma y es un despilfarro. Las políticas de innovación más eficaces son las que combinan la libertad de crear con los recursos y la capacidad de orientar hacia la creación la creatividad.
6. La creatividad y la innovación dependen de las condiciones de su entorno.
7. Los genios individuales no existen, se construyen en relación y referencia a su entorno.
8. La innovación está sujeta a iniciativas encaminadas a añadir valor.
9. La innovación es un proceso de trabajo.
(Fuente: http://www.fodweb.net/contenidos/audio/castells.htm)


Para Castells existe una estrecha relación entre contextos de innovación y procesos de innovación. A partir de esa idea desarrolló el concepto de “medios de innovación”, entendidos como aquellas “… redes espacialmente situadas generadoras de economías de sinergia. Lo que resulta de esa combinación es más de lo que se invierte o se añade en el momento de innovación y son la organización material y cultural de un conjunto de relaciones cuya interacción induce sinergia entre los componentes, llevando a la reproducción de la innovación. La innovación no es un acto individual, sino un proceso que resulta de un medio de innovación, que es articulado y organizado y que suele estar territorialmente concentrado”
(http://www.fodweb.net/contenidos/audio/castells.htm).


El concepto de “medios de innovación” es especialmente relevante para las instituciones educativas, sin importar su nivel. Según la definición de Castells, los centros educativos deben convertirse en “medios de innovación”, donde la creatividad se estimule y promueva de todas las formas posibles. La suma de esfuerzos orientados a ese propósito elevará la capacidad de innovación en los niveles particular y general. Las instituciones educativas son estratégicas en nuestro tiempo, por lo que crear las condiciones para que se conviertan en "medios de innovación" y para que construyan redes para generar sinergias en el campo científico y tecnológico es crucial en el proceso de transición de la Era Industrial a la Era Postindustrial. Para Castells hay condiciones para que las instituciones educativas se transformen en “medios de innovación” y en comunidades-red de intercambio de información y conocimiento:

1. Que los educadores sean capaces de funcionar en un contexto mediado por las TIC en general y la Internet en particular.
2. Que haya Internet, pero no en el aula o en laboratorios separados de las actividades cotidianas de estudiantes y docentes.
3. Que el currículo se adapte a la nueva tecnología.
(http://www.ucr.ac.cr/imprimir_documentos.php)


La libertad necesaria para desarrollar el pensamiento, la creatividad y la innovación no es viable en un entorno esencialmente represivo y sobreadministrado. La innovación no es posible en contextos educativos directivos, autoritarios y mediocres, que se “ocultan” tras una maraña de trámites legales y burocracia.

A criterio de Castells “la suerte está echada…”: hoy sabemos qué es lo que hay que hacer, lo que todavía no tenemos muy claro es el “cómo”. Al igual que nuestros antepasados modernos, redactar la carta de los Derechos Humanos fue un gran logro, pero el verdadero reto es que se cumplan y hacerlos realidad… Al respecto, todavía tenemos muchas tareas pendientes y en educación apenas empezamos a escribir y a esbozar cómo deberían ser la enseñanza y el aprendizaje que nos urgen.
¿Tienen ustedes algunas ideas sobre "cómo" convertir a nuestras instituciones educativas en medios de innovación?


 [1]Disponible en audio y vídeo en: http://www.fodweb.net/contenidos/audio/castells.htm