miércoles, 31 de diciembre de 2014

Algunas reflexiones sobre el 2014

Uno de los hechos más relevantes en materia de autoconocimiento y reflexión nacional en 2014 fue el Primer Informe Estado de la Ciencia, laTecnología y la Innovación, coordinado y publicado por el Programa Estado de la Nación (PEN), que es de lectura obligada de la ciudadanía en general y, en particular, de las personas que toman decisiones en el gobierno, el sistema educativo, el sector privado y la academia, tanto la pública como la privada.

Si bien la riqueza de los hallazgos de ese Informe permite el abordaje de muchos temas claves para el desarrollo y la educación nacional, me limitaré en esta entrega a uno de los señalamientos más significativos y preocupantes: el “mínimo desempeño en Matemáticas y Ciencias, según los resultados de las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por su sigla en inglés), de la OCDE [donde] Las diferencias por género son significativas” (Programa Estado de la Nación, 2014, p. 48), y su impacto negativo en el futuro del país.

Ante esa realidad, se indica en ese informe que es indispensable hacer los cambios en los programas de estudio de Matemática en secundaria, así como mejorar las condiciones para elevar el desempeño en las pruebas PISA; también, se considera necesario mejorar la formación inicial y en servicio del personal docente, ampliar e innovar los recursos didácticos y la infraestructura educativa, e investigar las causas del pobre desempeño educativo de la población estudiantil.

Las sugerencias de mejora del Informe son importantes, pero, a mi parecer, adolecen de la misma debilidad que ha caracterizado el abordaje de la calidad de la educación y la formación científica en el país: ver el problema de manera aislada; es decir, obviar que ello encuentra sus raíces en la educación primaria, donde el estudiantado recibe los conocimientos básicos indispensables para enfrentar el proceso de aprendizajes de mayor complejidad teórico-práctica, en particular, el desarrollo del lenguaje, y el primer contacto con los conocimientos básicos de la Matemática, la Lógica y las ciencias básicas. En secundaria estas debilidades se manifiestan, pues es en ella donde la población estudiantil se enfrenta con conocimiento de orden superior y requiere de habilidades cognitivas y metacognitivas de alto nivel. Si las bases para ello no existen, ni el mejor personal docente logrará resultados por encima del promedio actual.

El problema es tan grave que no sólo se expresa en exclusión educativa en la enseñanza media, sino también en el empobrecimiento de la educación superior, donde las carreras de ciencia y tecnología son poco solicitadas y, peor aún, las que menor rendimiento académico presentan. La población que se gradúa de las carreras científicas y tecnológicas, así como en el área de ingeniería es pequeña e insuficiente para el desarrollo endógeno en materia científica y tecnológica, como lo demuestra el pobre desempeño en patentes y aportes de relevancia ante la comunidad científica nacional, regional e internacional (Programa Estado de la Nación, 2014).

Como verán, en un escenario educativo desarticulado, poco efectivo, pobre en el desarrollo de habilidades de pensamiento de alto nivel en la población estudiantil, es poco probable que el país encuentre un norte en el contexto mundial y se encamine al futuro con pasos ciertos y seguros, para sumarse con eficiencia y efectividad en una sociedad del conocimiento, donde la actividad económica capitalice los logros locales en ciencia y tecnología, en aras del bien común y el desarrollo sostenible.

Como señalaron Vigotsky y Piaget, el lenguaje es una capacidad humana clave en el desarrollo adecuado del pensamiento y las habilidades cognitivas. Desde esta perspectiva, en educación primaria es fundamental que se garantice que el estudiantado es competente en el uso de lenguaje en los tres niveles que ello implica: lectura, escritura y expresión oral. Asimismo, en esa etapa de la vida es en la que se inscriben los fundamentos de epistemología genética básicos para el pensamiento abstracto y las habilidades cognitivas y metacognitvas, donde el conocimiento en Lógica y Matemática son fundamentales. Si esto no se logra en preescolar y primaria, es poco probable que el estudiantado tenga un adecuado desempeño en la formación secundaria y, en consecuencia, que acceda a la educación superior y logre los niveles de desempeño académico necesarios en carreras de ciencia y tecnología. 

Aunque parezca increíble… con las condiciones actuales de la educación costarricense tampoco en el campo de las ciencias sociales habrá buen desempeño, porque son disciplinas que tienen un complejo entramado epistemológico y teórico. Como docente en los campos de la Filosofía, la Educación, la Administración Universitaria y Educativa, y la Psicología, me constan las profundas debilidades del estudiantado en pensamiento abstracto y comprensión de marcos teóricos en las ciencias sociales. También, con pesar, me constan los problemas de expresión oral, escrita y de lectura en estudiantes en educación superior de grado y posgrado de distintas áreas del conocimiento científico en ciencia sociales; en particular, en las Ciencias de la Educación.

Ciertamente, el cambio en la educación científica y tecnológica está atravesado por diversos factores y determinantes; entre ellos, la revisión profunda del enfoque pedagógico y los planes de estudios desde preescolar hasta la educación superior de grado y posgrado, la formación de formadores y formadoras en universidades públicas y privadas, y la evaluación y la formación en servicio del personal docente en todos los niveles.

El Ministerio de Educación Pública (MEP), así como las universidades públicas y privadas, en conjunto con sus entes rectores, tienen una enorme deuda con el país. También, el sector privado muestra serias debilidades en materia de Investigación y Desarrollo e Innovación (I+D+i) (Programa Estado de la Nación, 2014). Mientras las personas que toman decisiones en esos sectores no asuman con la seriedad del caso los aportes del PEN; en especial, de los informes del Estado de la Educación, el Estado de la Nación y del Primer Informe Estado de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, poco aportan iniciativas aisladas como el cambio en los programas de Matemática de secundaria… Ojalá podamos ver pronto que estos actores y actoras se sientan juntos y ponen sobre la mesa los hallazgos de investigación disponibles sobre la realidad nacional, para que tomen las decisiones que corresponde, antes de que nuestros indicadores educativos, científicos y socioeconómicos alcancen a los países más pobres y deteriorados de la región. No tenemos excusas, porque la información existe, los datos están disponibles y las evidencias son muchas... ¿Qué les parece?



Referencias bibliográficas 

Programa Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible. (2014). Primer Informe Estado de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. Disponible en: http://www.estadonacion.or.cr/ecti/ 

Programa Estado de la Nación en Desarrollo Humano Sostenible. (2013). Cuarto Informe Estado de la Educación. Disponible en:  http://www.estadonacion.or.cr/estado-educacion/educacion-informe-ultimo

domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Quiénes se benefician con una mala educación pública?

Es común que se mantenga un discurso en "positivo" de la Educación pública, haciendo referencia a sus beneficios e importancia en el desarrollo personal, socioeconómico, cultural y democrático de los pueblos; no obstante, el "otro lado" de ese discurso ofrece la oportunidad de llevar la reflexión a otros niveles, debido a que, lamentablemente, el tema suele politizarse desde diferentes posturas ideológicas y llevarse a niveles demagógicos que rayan entre el cinismo y el idealismo ingenuo.

Desde la década de 1980, con la reversión del Estado Benefactor o Estado de Bienestar, en los países en vías de desarrollo e, incluso, en países desarrollados que habían mostrado una vocación socialdemócrata en su historia desde la Era Industrial, el financiamiento de la educación pública se ha visto seriamente amenazado y cuestionado por sectores y grupos de presión internos y externos. En general, el discurso que lo cuestiona plantea que ella conlleva costos excesivos para el Estado que no se deben financiar con recursos públicos, tradicionalmente, provenientes de la recaudación de impuestos; en consecuencia, éstos deben ser asumidos por las personas a título privado.

Con el fortalecimiento de las tesis capitalistas y liberales originales en los últimos 40 años, conocidas como "neoliberalismo", el tema de las cargas impositivas que suponen los impuestos ha cobrado fuerza y los grupos económicos privados pequeños y poderosos presionan a los gobiernos para que los exonere del pago de impuestos, a partir del argumento de que ellos constituyen un freno a la economía de mercado y una distorsión a sus principales fuerzas: la oferta y la demanda. Este debate abrió la discusión entre bienes y servicios de interés público y privado, y las implicaciones que su definición tiene en términos de quiénes deben asumir los costos de producción y, por ende, de quienes tienen acceso a ellos y sus beneficios.

Desde sus orígenes en la Era Industrial, la Educación se consideró un bien público y, por consiguiente, de interés y responsabilidad directa del Estado. Al ser concebida de esa forma, debe financiarse por medio del pago de impuestos y tutelarse a través de un marco jurídico específico y articulado, capaz de garantizar el acceso y la calidad de la formación, desde preescolar hasta la universidad. Desde este punto de vista, se la considera obligatoria, está normada en materia docente, curricular y académica, y los títulos que otorga son de reconocimiento público.

El deterioro progresivo en el financiamiento de la Educación pública obedece a la fuerza creciente de la tendencia ideológico-política neoliberal, que socaba las bases de la calidad, pertinencia y equidad de los servicios públicos en general y de la educación pública en particular. Esto ha generado varios fenómenos de índole perversa, como los siguientes:

  1. Los sectores más pobres y, en consecuencia, las poblaciones más vulnerables son las menos escolarizados; entre ellas, quienes acceden a la educación pública en el nivel de primaria y secundaria, se forman con baja calidad académica por las características del personal docente que se les asigna y las condiciones de infraestructura educativa limitada; en particular, los sectores rurales, indígenas y urbanomarginales. Evidencias de esto se encuentran los informes I, II, III y IV del Estado de la Educación.
  2. Las presonas que egresan del sistema de educación pública tienen menos oportunidades de acceso y permanencia en el sistema de educación superior pública; razón por la cual, es la población que mayor endeudamiento presenta para financiar carreras en el sistema de educación superior privada. En el caso de Costa Rica, la Comisión Nacional de Préstamos para Educación (CONAPE) evidencia los perfiles de la población que aplica por créditos para finaciar la educación superior privada. Esto implica que una gran parte de la población costarricense de menores ingresos debe pagar sus estudios universitarios mediante créditos personales y queda excluida de los beneficios de la educación pública.
  3. La población estudiantil proveniente de las familias de más altos ingresos se ve especialmente beneficiada con el sistema de admisión y las becas de las universidades públicas, generalmente, por su excelente rendimiento académico, lo que implica que la sociedad costarricense financia en buena medida la educación superior de los sectores sociales más ricos de la población.
  4. Mientras los sectores más ricos de la población proceden, en su mayoría, de instituciones de secundaria privadas, una buena parte accede a la educación superior pública que, generalmente, implica costos menores que la enseñanza secundaria para las familias. Lo contrario ocurre con la mayoría de la población graduada de la secundaria pública, pues al no acceder a la educación superior pública, deben pagar sus estudios superiores con rentas propias o créditos personales.
  5. En Costa Rica, la calidad de las universidades públicas supera en muchos casos la oferta educativa del sector privado, pero ocurre lo contrario en educación media, donde el ámbito privado supera ampliamente la calidad, rendimiento académico y promoción del estudiantado si se le compara con el público.
Como pueden observar, estas paradojas perversas impactan de manera decisiva las oportunidades de acceso y permanencia en la educación superior pública de sectores sociales muy distintos: la población más rica y la más pobre y vulnerable. Pero, entonces, ¿a quién beneficia una mala educación pública? Esta pregunta es difícil hacerla, pero es fácil de responder. La mala educación pública beneficia a la economía perversa o sumergida (trafico de personas, armas y drogas, contrabando de bienes de consumo), las migraciones irregulares de personas en busca de mejores oportunidades de empleo, que contribuyen al deterioro cada vez mayor de las condiciones del trabajo y los salarios, favoreciendo la contratación de mano de obra calificada y no calificada barata. La baja escolaridad también beneficia a los políticos y gobiernos corruptos, y contribuye de manera significativa a la economía informal, donde no se pagan impuestos, pero tampoco se accede a los beneficios de la seguridad social.

Lo trágico del discurso neoliberal sobre el cobro de impuestos y la ideología que le subyase conlleva la destrucción del balance de ingresos y egresos del Estado, que se traduce en deterioro sistemático de la calidad de vida de todos los sectores sociales. Paradójicamente, nadie se beneficia cuando no se pagan impuestos: los sectores más pobres se empobrecen aún más y los más ricos, pese a que incrementan sus ingresos, ven disminuidas sus ganancias porque deben invertir más recursos en seguridad privada, pues se vuelven más vulnerables a los robos y otros delitos de esa naturaleza. Si el estado no hace una adecuada distribución de la riqueza, la lógica social perversa inclina la balanza de manera delictiva y destruye el tejido social que hace reproducibles los sistemas sociales. El crimen organizado involucra muchos sectores económicamente poderosos, pero se nutre de cuadros y recursos humanos que proceden de los estratos sociales más bajos y con menor nivel educativo.

Los grandes ganadores de la mala educación pública son odiados y repudiados por todos, y alimentan las pesadillas más horrorosas de nuestro tiempo, poniéndole al apocalipsis en ciernes tonos de retorno a la barbarie y reversión de todos los logros civilizatorios de los que hoy nos sentimos francamente orgullosos. No obstante, somos sus cómplices indiferentes, mientras disfrutamos del fútbol nacional e internacional, y creemos que el mundo es como debe ser y que nada de lo que hagamos podrá cambiar el signo de nuestros tiempos.

Lo más irónico del discurso contemporáneo en torno a los impuestos es que sin ellos el Estado de Derecho y todo lo que hoy conocemos como civilización posmoderna no es viable... Sigo sin entender cómo pretenden algunos políticos, empresarios y una buena parte de la ciudadanía financiar la educación, la salud, la infraestructura y la seguridad pública... Si encuentran la respuesta, por favor, háganmela saber... ¿Qué les parece?